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Trombosis venosa profunda (TVP): por qué se produce y qué riesgos presenta

La trombosis venosa profunda (TVP) consiste en la formación de trombos (coágulos sanguíneos) en el interior de las venas profundas del cuerpo (sistema venoso profundo). Es diferente a una flebitis superficial, que es la formación de trombos en una vena superficial o a la varicotrombosis, que se produce cuando las varices se trombosan.

En un gran número de casos no se llega a conocer cuál es la causa por la que se produce (se dice que son idiopáticas), pero se conocen algunos factores que predisponen a su desarrollo: la inmovilización prolongada de la extremidad, los procedimientos quirúrgicos (especialmente la cirugía ortopédica de cadera y rodilla, cirugía mayor abdominal o pelviana, y la neurocirugía), los traumatismos graves o politraumatismos, ciertos medicamentos como los anticonceptivos y situaciones como las enfermedades oncológicas, el embarazo o el puerperio (postparto).

Otro factor a tener en cuenta es la genética, entre el 20- 40% de los pacientes tienen alguna alteración de tipo genético. Aunque esto no suele ser suficiente para provocar la trombosis, y suele ser alguno de los factores mencionados anteriormente los que desencadene la trombosis en estos pacientes. Los que se asocian con mayor frecuencia son el Factor V de Leiden y la mutación G20210A de la protrombina.

Es de gran importancia realizar un estudio completo de todos los pacientes que han sufrido una trombosis para intentar reconocer algunas de estas causas.

El principal riesgo que presentan las trombosis venosas profundas es que provoquen un tromboembolismo pulmonar (TEP). Aunque en un elevado porcentaje de casos la trombosis venosa profunda se limita a la pierna, puede ocurrir que parte de este trombo se desprenda y viaje por la circulación hasta llegar a los pulmones. En estos casos el paciente suele presentar una sensación de falta de aire repentina (disnea súbita), que se suele hacer más intensa al tumbarse, dolor con la respiración, tos y aumento de la frecuencia respiratoria.

Otros riesgos que afectan generalmente a la pierna, es que a pesar de su correcto tratamiento, es frecuente que pueda quedar en la pierna cierto edema (hinchazón) que en algunas ocasiones con el tiempo pueda favorecer la aparición de úlceras en los casos más graves. Esto suele ser más habitual cuando la trombosis es extensa y afecta a casi toda la extremidad.