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¿Debo operarme si tengo una estenosis carotídea?

Es fundamental una correcta valoración de cada caso y selección de aquellos pacientes en los que deba tratarse la enfermedad carotídea (estenosis carotídea).

Para ello debemos conocer la historia del paciente, así como su enfermedad actual: si ha presentado algún síntoma neurológico, en caso afirmativo qué secuelas han podido quedar tras el ictus, si es una lesión que ha ido empeorando rápidamente en el tiempo, qué tratamiento médico está realizando, en qué situación se encuentra el paciente…

Toda esa información se complementa normalmente con un examen físico y con la realización de pruebas de imagen. Habitualmente la primera prueba a realizar es un Eco-doppler de troncos supraaórticos (TSA), ya que es una exploración accesible e inocua que realizamos en la propia consulta.

En aquellos casos en los que pueda existir indicación para tratar esa lesión es frecuente solicitar un escáner (Angio-Tc de TSA) para confirmar el grado de estenosis calculado previamente mediante el eco-doppler, y valorar otros parámetros de la anatomía que puedan orientarnos al mejor tratamiento posible del caso.

En muchos casos, esta evaluación se realiza de forma paralela a nuestros compañeros neurólogos.

Una vez que se decide que es necesario llevar a cabo una intervención quirúrgica, habrá que decidir si realizar cirugía abierta (endarterectomía carotídea) o la colocación de un stent carotídeo.

Para tomar la decisión de cuándo debo tratar una estenosis carotídea es por tanto necesario acudir a la consulta de Angiología y Cirugía Vascular, ya que cada caso debe ser analizado de forma individual.